BIENVENIDOS AL GHETTO

Ya no estás solo, estamos todos en este día y cada día. No venimos a enseñarte, solo a darte un lugar para que compartas este sentimiento. No somos nada mas que un grupo de amigos que disfrutan de una pasión sin límites y quieren contarla. Por suerte nunca ningún miembro de los Redondos ha confirmado alguno de los mitos que se generaron a su alrededor, lo que hace imposible afirmar lo escrito aquí. Disfruten del viaje, termina cuando ustedes quieran.


martes, 4 de abril de 2017

Yo soy mis sueños...

Me llegó esta foto de Clari Gonzalez diciéndome: "Adivina que es?"



Pense un rato y sabiendo que viene de un ricotero, le contesté: La Colmena.
-Si! Y desde que Leo vino de ver al Indio es a lo único que juega.-
Les cuento un poco, Leo tiene 9 añitos y tiene autismo. Es fanático del Indio y moría por ir, ya había estado en anteriores misas, ya que esta familia es de Tandil, pero nunca había entrado al recital, no es fácil porque no se sabe como va a reaccionar, pero esta era su misa, la esperaba, la ansiaba, la soñaba casi como una de sus canciones favoritas: Tatuaje. Quería llegar al predio antes que todos, quería entrar, se desesperaba y nadie sabía como iba a reaccionar.
Como toda misa de familia ricotera, hubo viaje, hubo asado, hubo previa, momentos inolvidables y finalmente hubo show.



Leo estaba acostumbrado a las misas, en el anterior Tandil, Clari nos cuenta que tenían ricoteros hasta en la puerta de la casa, lo vivieron a full y lo disfrutaron pero desde afuera. Ahora esta, este Olavarría no se lo podía perder.

No fue fácil, en el comienzo Leo se asustó, pero Clari nos cuenta que la gente de Cruz Roja se portó de mil maravillas, lo contuvieron entendiéndolo y hasta lo mimaron dándole caramelos. En ningún momento corrieron riesgos, siempre estuvieron más cerca de la salida y en lugares donde no había tanta gente. Cuando se calmó un poco abrieron espacio y volvió al predio para ahora sí disfrutar del show a pleno. Imaginate para un chico, llegar a ver a tu ídolo y que encima toque tus temas favoritos. Suena el Charro Chino y a Leo se le sale el alma del cuerpo. Cierra con Mi Perro Dinamita, otro de sus temas favoritos, imaginate la emoción de Leo, como que todos tus sueños van cerrando en una noche.
Para Leo fue el recital perfecto y todavía lo revive en cada juego, en cada momento en que con sus auriculares se pone a escuchar al Indio hasta no dar más.
Leo es un niño muy dócil, muy sensible, que tiene trato apenas con sus compañeros de colegio, por eso era difícil encarar esta misa ya desde adentro del predio, porque no sabían como podía reaccionar, pero fue tanta la insistencia del pequeño que los padres planificaron todo y les salió perfecto.


Se que hay tratamientos para estos casos, pero quién iba a decir que un niño llegaría a vivir esto de esta forma, entre quinientas mil personas, bailando y disfrutando, con obvio docenas de ricoteros ayudando alrededor, con nada más que la música como terapia y el corazón embelesado por lo que pasaba arriba del escenario. Esas son las cosas más lindas que nos da la música, estos pequeños milagros que nos merecemos y que por el Indio, ocurrirán..


P.D.: Les dejo una anécdota que nos contó Clari de uno de los viajes que realizan por la salud de Leo a Capital. Leo viajaba con sus auriculares escuchando y repitiendo "El Charro Chino" y "Tatuaje", cuando se sienta en el colectivo un personaje que había viajado hasta Tandil a ver una muestra de aviones. Este pibe hablaba por teléfono y el amigo le decía: "pero vas a ir hasta allá sólo para ver aviones?", a lo que el chico le contesta: "hay cada boludo que sigue a La Renga y al Indio a cada lado. Justo en ese momento mira al costado y Leo estaba con la remera del Indio y escuchándolo. En ese momento Leo mira a su mamá y le dice: "Me parece que a ese muchacho no le gusta el indio, pero tampoco somos boludos". Ese muchacho se murió de vergüenza y terminó diciendo "tu hijo es un capo". Clari sonrió y bueno, obviamente nosotros en lo único que coincidimos con ese muchacho es que Leo, es un genio.


video
Leo en el pogo.